Estoy actualizando mis conocimientos sobre la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas en infantil y acabo de leerme de Jaime Martínez Montero y Concepción Sánchez Cortés el libro que podéis encontrar en la imagen.
lunes, 18 de enero de 2021
Aprendizaje basado en los números (ABN)
domingo, 10 de enero de 2021
Neuroeducación y lectura
"Es así como cada persona cambia, no solo en función de lo vivido, sino también de lo leído"
Hace unas semanas acabé de leer este libro que trata de cómo se aprende a leer y de cómo la lectura transforma el cerebro. La neuroeducación nos señala la importancia de la emoción y el chispazo de la curiosidad, y con ellos la apertura de esa ventana que es la atención, y los mecanismos conscientes que nos conducen al aprendizaje y la memoria.
El autor nos recuerda que el lenguaje sí que tiene "ventana plástica" (también conocidos como "períodos críticos" que son esos momentos en los cuales determinados conocimientos han de tener lugar sí o sí). Así, por ejemplo, un niño/a que no haya sido expuesto al habla hasta los 6-7 años, probablemente nunca llegará a hacerlo, porque esa ventana plástica se habrá cerrado para él/la. Pero ahí encontramos que la lectura (que supone un fenómeno cultural, que no está programado genéticamente) no tiene "ventana plástica" y por ello, a los 5-6 años casi todo el mundo puede aprender a leer pero también a los 70-80 años. Ahí recuerdo cuando abrí una academia de estudios, a mis 20 años, que vino hasta ella un señor del pueblo, de casi 80 años, para que le enseñase a leer y escribir. Y fue una experiencia muy enriquecedora para los dos. Aún me emociono al recordar su cara de satisfacción y alegría al leer poesía, que siempre había sido su ilusión.
Es de suma importancia no perder la premisa que la lectura es un proceso costoso, de comienzo relativamente tardío en el niño. Requiere su tiempo. Recordemos que un niño tiene mucho que hacer antes de adentrarse en el aprendizaje de la lectura: hablar, aprender todo lo sensorial que lo envuelve, las cualidades de los objetos,...y todo esto siempre bajo el gran recurso del niño/a: el juego.
"El juego es como un disfraz bajo el cual el niño, con alegría, aprende y memoriza"
En el libro se nos recalca la idea de que es necesario el desarrollo y la madurez de las áreas cerebrales responsables de la descodificación. Así tenemos que algunas áreas del cerebro implicadas en la lacto-escritura no acaban de mielinizarse hasta los 5-6 años. No adelantemos procesos. Recordemos que cada niño/a es un ser único y diferente.
"La lectura antes de tiempo puede convertirse en un martirio"
Por ello, incide en la necesidad de versatilidad en el aprendizaje de la lectura. A la pregunta "¿Cuál sería la situación ideal para enseñar la lectura en las aulas?", encontramos que sería según la disposición personal de cada niño/a, esto es, motivación, emoción y curiosidad así como sus capacidades para llevarlo a cabo. Insiste en la idea de que si enseñamos a partir de los 6-7 años , es casi seguro que las áreas cerebrales de la lectura estén en todos los niños y niñas suficientemente desarrolladas y maduras. A mi parecer, es muy importante no adelantar procesos ya que todo llega.
El autor nos hace un repaso a temas tan interesantes como son: qué es leer con fluidez y la importancia de la atención, cuáles los procesos que se desarrollan en aquellas personas que no ven a la hora de leer, también nos explica largo y tendido sobre la dislexia, así como las fases principales en la adquisición de la lectura, las tres áreas del cerebro cuya actividad constituye el sustrato principal de la lectura, entre otros. Sin duda, una lectura muy recomendable y necesaria para docentes y familias.
Y, para acabar, esta gran reflexión del propio autor...
"Leer es, tantas veces, alcanzar destellos de belleza en lo escrito"
domingo, 29 de noviembre de 2020
Retomando la NEUROEDUCACIÓN
"El contexto vital es una cuestión de suerte, pero la EDUCACIÓN es una cuestión de justicia"
El ágora de la neuroeducación. La neuroeducación explicada y aplicada surge del diálogo entre profesionales de diferentes ámbitos y experiencias con vocación de crear un espacio de encuentro y reflexión con el reto último de ampliar las miradas sobre la educación y contribuir a la mejora educativa.
Este libro, con Iolanda Nieves de la Vega y Laia Lluch como coordinadoras, recoge y entrelaza la literatura, los estudios y las experiencias a través de las voces de profesionales y expertos vinculados al campo de la neuroeducación.
Partiendo de la plena consciencia que nos encontramos en un momento vital donde prima la reflexión en el ámbito educativo y se están cuestionando modelos y marcos mentales es inevitable aceptar que la comunidad educativa ha iniciado un viaje hacia la búsqueda de nuevas miradas.
Un libro que invita en todo momento a la reflexión como parte de la comunidad educativa y de la sociedad y que nos muestra que en este entorno profundamente cambiante , qué necesario es preguntarnos por qué y para qué estamos preparando a nuestro alumnado y a nosotros/as mismos/as donde cada vez es más necesario partir del autoconocimiento
Este libro surgió como publicación significativa posterior al I Congreso Internacional de Neuroeducación, celebrado en Barcelona en mayo de 2018. Su primera edición fue en formato digital en octubre de 2019 y en formato papel en enero de 2020. Ahora en marzo tendrá lugar el III Congreso de Neuroeducación bajo el nombre de: Sinergias para el re-encuentro.
Es un libro actual, que nos invita a reflexionar pedagógicamente, muy bien estructurado y con un gran número de profesionales expertos en la materia. David Bueno, Marta Ligioiz o Rosa Casafont son algunos de los grandes expertos que podemos encontrar en él.
Toda su lectura nos sumerge en un mar de reflexiones y diálogos enriquecedores donde nos hace repensar temas tan relevantes como el papel de la neuroeducación en la mejora de las políticas y prácticas educativas, nuestro rol como docentes actual, el avance de la neurociencia, la importancia del vínculo en el aprendizaje, ... y nos muestra variedad de propuestas de acción y experiencias que otorgan ese punto más práctico y viable en este viaje.
El libro me ha resultado conciso, de lectura amena, profesional, con un enfoque muy holístico e integrador de toda la neuroeducación y, ante todo, una lectura necesaria para docentes y familias. Particularmente, me han parecido muy interesantes los artículos 3 y 5, donde se nos muestra la importancia del vínculo en el aprendizaje y calidad de vida y el autoconocimiento que nos proyecta a la acción saludable, respectivamente. Por otra parte, la experiencia número 7, llamada "Esquitxant neurociencia" me ha resultado inspiradora al mostrar la experiencia desde la neuroeducación con familias en situación de vulnerabilidad en el Casc Antic de Barcelona. Aún así, todo el libro es digno de ser leído y saboreado.
"El vínculo en un aula es un primer eslabón (...) Se han de cuidar las acogidas, las despedidas, las ausencias, así como celebrar momentos, pequeños detalles y sorpresas (...) Han de primar los pilares de respeto, la dignidad y el amor por la diversidad."
Con estas palabras de Marta Ligioiz acabo mi pequeña reseña de este libro no sin antes invitarte a que lo leas así como averigües qué es lo que pasa cuando se siembra la semilla del bambú y de dónde radica su misterio y magia.
Y es que, ya lo dice la gran Marisa Moya en sus formaciones de disciplina positiva:
"Parar no es perder el tiempo".
lunes, 26 de octubre de 2020
Lecturas inspiradoras de educación
Ha sido una lectura muy inspiradora en el que relata su viaje por siete ciudades y pueblos que este maestro de un pueblo de Zaragoza, ha visitado en primera persona.
En estos encuentros ha hablado largo y tendido con el equipo docente así como el alumnado y las familias, todos agentes esenciales para promover el cambio.
Es un libro narrado desde la cercanía y un tono personal, perfectamente podría constituir la charla entre docentes, o amigos, ... es como tomarse un café con el propio autor.
Sin duda, me quedo con varias ideas pero ante todo con la convicción de que hay escuelas en España que están cambiando la educación. Como dice el propio autor: "Porque otra educación es posible". También me parece muy potente una de las reflexiones que hace cuando afirma: "no olvidemos que los niños no son los adultos del mañana, son los habitantes del presente".
Se encuentra estructurado en siete capítulos (uno por cada centro educativo), una introducción, una conclusión y un epílogo. Una estructura muy clara y coherente.
Parafraseando al autor: “este libro habla de gente real, de proyectos reales, de escuelas, colegios e institutos reales, de docentes reales, con sus dificultades y sus dudas; de familia que al principio se mostraban reticentes y terminaron apoyando proyectos que ahora defienden con convicción “.
El libro está lleno de reflexiones, preguntas que incitan a pensar, a cuestionarnos, y al igual que se muestra en sus páginas cuando interviene con su alumando, Bona nos invita a tener un pensamiento crítico (evitando la crítica vacía).
Al día siguiente de acabar esta lectura, pedí en mi librería de confianza “La nueva educación” (anterior a este, su primer libro, del 2015) y mientras me lo traían, fui a la biblioteca pública a cogerlo y empezar a leerlo.
En este libro, Bona nos relata también con un tono cercano sus experiencias vividas como auténticos retos. Este maestro entusiasta no ve problemas ni imposibles sino oportunidades y retos educativos.
En primera persona nos hace partícipes de sus anécdotas, nos cuenta los momentos clave en su vida que le convirtieron en el maestro que es en la actualidad.
Nos muestra una metodología que implica a su alumnado, que les invita a pensar, a ser curiosos, hacerse preguntas, ser críticos, creativos , que intenten cambiar lo que les desagrada y ante todo ser buenas personas y mostrar respeto hacia sí mismos y los demás. ¿No está nada mal, eh?
Así, en sus proyectos encontramos que ha conseguido llevar a cabo todo aquello que muchos han planteado sobre el papel: que niños analfabetos se sientan interesados por la lectura, que sus alumnos impulsasen una protectora de animales virtual que ha llegado al ámbito internacional (Children for Animals) o que rodasen un cortometraje premiado en un festival de cine de la India.
Sin duda, dos lecturas muy inspiradoras, necesarias para educadores y familias.
Y, para acabar, una de las reflexiones que más me han calado de la lectura de estas dos joyas:
“Encontraremos piedras en el camino, pero compartir el mundo de los niños nos ayuda a entender que nada es imposible”.
jueves, 8 de octubre de 2020
LEYENDO A GIANNI RODARI..."ESCUELA DE FANTASÍA"
Hace unos días me perdí en una librería de esas con encanto y me traje tres libros que hacía tiempo que quería adquirir. Libros que se los conoce como joyas. Hoy os traigo el primero de ellos que me he leído.
En poco más de una semana, a ratitos (quién es madre/padre sabe que los ratos de lectura se miden a ratitos...5 minutos por aquí, ahora otros 10 minutos, alguna interrupción, y así vamos acumulando ratitos de lectura que nos saben a gloria, ¿verdad?) he leído y saboreado el libro que os traigo.
He rescatado un clásico y un grande como es Gianni Rodari. Como buena maestra de infantil conozco su "Gramática de la fantasía" y sus propuestas para crear historias basadas en la imaginación, el disparate y la creatividad viendo al niño como creador, investigador y productor. Soy fan de los "binomios fantásticos" que nos propone Rodari así como de las "ensaladas de fábulas", pero eso creo que daría para otro post.
Hoy vengo a daros mi opinión de "Escuela de Fantasía: reflexiones sobre educación para profesores, padres y niños". Ya sólo con el título me cautivó porque ahí está englobando a toda la comunidad educativa (y muy especialmente a los niños y niñas que muchas veces no es así).
Sin duda, la primera fortaleza que veo al libro es que, cómo bien anuncia el título: nos hará pensar y reflexionar sobre temas educativos "actuales". Lo pongo entre comillas porque estos textos fueron escritos en los años setenta y aún tienen un gran interés.
Gianni Rodari, escritor, pedagogo y periodista italiano, especializado en talleres sobre comedia infantil y juvenil, siempre abogó por la renovación pedagógica y eso lo pone de manifiesto sus escritos y publicaciones.
Volviendo al libro, encontramos que se estructura en tres bloques: enseñar a aprender, aprender a enseñar e imaginar. Si te dijeran que te decantases por sólo un bloque, ¿serías capaz de elegir? a mí me resultaría tarea difícil ya que los tres están interrelacionados, ponen a la infancia en el centro y tienen una gran relevancia en cualquier proceso educativo. Dentro de cada parte, podrás encontrar capítulos llenos de grandes ideas, expuestas desde el respeto y el razonamiento. La lectura se hace muy amena, al ser capítulos cortos y poner gran cantidad de ejemplos.
Casi es obligado subrayar este libro y hacer pequeñas anotaciones al margen ya que su lectura invita a parar, releer, meditar lo leído, volver al capítulo o la idea que subrayaste,... es una lectura viva y muy amena.
De lo leído, extraigo estas pequeñas reflexiones:
* El niño, cualquier niño, es un hecho nuevo y, con él el mundo empieza de cero.
*La educación a medida se renueva continuamente.
*No podemos culparle de no aprender, sino aprender a enseñarle.
* Lo concreto en la educación es el niño, no el proyecto educativo ni el programa escolar.
* Nosotros somos los peldaños de la escalera por la que sube el niño.
*La escuela debe ser capaz de enseñar a los niños a mirar y criticar el mundo sin prejuicios ni miedo.
*Los niños necesitan experiencias, que no pueden ser sustituidas por las palabras.
* Nueve formas de enseñar a odiar la lectura (que ya escribí un post sobre este tema)
*La lectura es un privilegio y no un deber.
* ¿Por qué el colegio para ser serio tiene que ser aburrido? Quizá podría ser serio de alguna otra forma.
* Hay personas a las que socialmente se les permite seguir jugando toda la vida. Son los poetas, los artistas, los científicos y los inventores.
*El niño es una personalidad completa y abierta en todas las direcciones antes de que su socialización y la educación a la que lo sometemos lo adapten a la sociedad en la que crece.
*Al niño hay que hacerlo reír. El diálogo es reír juntos, la risa es crucial, el regalo inesperado.
*No podemos pretender imponer nuestra experiencia a nuestros hijos porque, en primer lugar no lo conseguiremos y, en segundo lugar, porque el mundo no se acaba con nosotros.
*Cuando un niño inventa una historia o la comenta, no emplea sólo su fantasía sino toda su personalidad.
*La educación basada en la atención y la memoria ha quedado desfasada, hace falta una educación que intervenga la creatividad y la imaginación.
*Lo que tiene que cambiar es la calidad de toda la enseñanza. Esta ha de surgir del terreno de la primera infancia.
*Para estar con niños hace falta mucha fantasía.
*Y el cuento se sitúa en el mundo del juego. Es un juego de palabras e imágenes que aluden a todas las posibilidades de la vida.
*El "todo es posible" de los cuentos, se nos revela profundamente educativo ya que pone en marcha la imaginación.
Estas son algunas de mis reflexiones y los motivos por los cuáles recomiendo esta lectura tanto si eres padre/madre o educador/a.
Sin duda, una lectura que no te dejará indiferente.
Y, para acabar, una frase de Charles Dickens que también se recoge en el libro:
"Haz bien lo que te toca hacer"
¿Conocías esta lectura? ¿Cuál es tu "imprescindible" de Rodari? Comenta y comparte con quién creas que le puede interesar. ¡Mil gracias!
jueves, 24 de septiembre de 2020
Autocuidado
Aprovechando este día ya de otoño que invita a recogernos, me he ido a mi cafetería preferida, me he tomado un café con leche bien caliente y he hablado con una amiga largo y tendido...sin interrupciones, sin prisas. Y luego he ido a la librería que está al lado y me he perdido entre sus estanterías...también sin prisas, sin interrupciones...y me he autorregalado 3 libros. ¡Así que vengo con las pilas súper recargadas!
Llevamos días intensos de mucho movimiento, cuidados, cambios,... y es necesario buscar momentos para el autocuidado. Y es que si no nos cuidamos muy difícilmente podremos cuidar,¿verdad?
Siempre me gusta poner el ejemplo de si en el avión vamos con niños y hay una emergencia que nos recomiendan ponernos nosotros la mascarilla de oxigeno y luego a los niños...y es que si nosotros/as no estamos a salvo,poco podremos hacer por cuidar al otro.
En la teoría lo tenemos muy claro pero es cierto que en la práctica,en el día a día se nos olvida. ¡No es fácil!
Por ello, hay que intentar Dedicarse un Tiempo diario...aunque sean 10 minutos al autocuidado porque si no llegamos al final del día agotados/as y ya no somos capaces de sacar fuerzas.
Y con el autocuidado conseguimos, entre otras muchas cosas, tener más paciencia, recargar pilas y algo para mí crucial: dar ejemplo a nuestros pequeños/as al vernos que es un valor cuidarse a uno mismo/a.
DIME...¿qué tienes pensado hacer estos días para autocuidarte?
Empezaré yo...
Estos días voy a practicar más YOGA, sin excusas, sin cansancios,...y tomarme algún que otro CAFÉ conmigo misma...
¡¡FELIZ AUTOCUIDADO!!
martes, 22 de septiembre de 2020
Nuestra rutina de noche
Normalizando emociones...
Cada noche, antes de acostar a la mayor y después del cuento , tenemos una rutina que nos encanta.
Hacemos una rueda en la que papá, mamá y Victoria nos preguntamos y compartimos dos cosas:
1️⃣- ¿Cuál ha sido tu momento TRISTE del día?
2️⃣- ¿Y tu momento FELIZ?
De esa manera, normalizamos todas las emociones así como buscamos un momento para dar cabida y sostener si hay algo que le preocupa y pueda exteriorizarlo antes de dormirse. Me gusta especialmente estar muy atenta en momentos de cambio cómo puede ser ahora el periodo de adaptación, al haber empezado Victoria el cole.
¿Qué os parece? ¿Qué rutinas seguís por las noches?
lunes, 14 de septiembre de 2020
Confiando
Confiando...
¿Quién no se siente desubicado/a ante esta situación de vuelta al cole?
Docentes, alumnado y familias creo que compartimos un denominador común de incertidumbre...Y es tan normal,¿Verdad?
En el cuento “¿Ya vas al cole?” Os habéis fijado que nuestra protagonista lleva una varita con cintas de colores? Esa varita simboliza la fuerza interior, el propio empoderamiento, las ganas que nos impulsa a comenzar algo nuevo, la ilusión,... Y para los más observadores y observadoras: ¿os habéis dado cuenta que no siempre lleva la varita? ¿Qué os sugiere?🧐
He escogido también la imagen de Victoria llevando su mochila antes de entrar en el cole porque esa mochila simboliza lo que todos llevamos a cuestas, cargando,....como decía antes: esos miedos, dudas,...y todas estas emociones que se nos “despiertan” ante esta situación tienen su función, ¿no crees?
Ahora bien, si te fijas bien, en un rinconcito de la mochila también hay hueco para su varita y es que ya sabemos que todos tenemos nuestras herramientas mágicas...sólo hay que rebuscar un poco en esa mochila o en el fondo de nuestro bolsillo de nuestra bata de docente.
Y si tuviese que elegir una única palabra para describir el periodo de adaptación (y más en esta situación actual que vivimos) sería, sin duda, la de CONFIAR. Tener confianza en nuestros hijos e hijas, en nosotros y nosotras y sobre todo en los docentes que están cuidando y velando por su bienestar físico y emocional. Y es que ya sabemos que “los profes tienen Magia”🌟
¿Cómo estás llevando esta etapa?
viernes, 4 de septiembre de 2020
ACOMPAÑANDO EN EL PERIODO DE ADAPTACIÓN
“El periodo de adaptación es el proceso mediante el cual el niño o la niña va asimilando, desde el punto de vista emocional, la pérdida y ganancia que le supone separarse de su entorno familiar y llega, voluntariamente, a una aceptación interna de la nueva situación. Eso sí, siempre me gusta aclarar que no debemos confundir la aceptación con la resignación”
Este párrafo lo podéis encontrar dentro de la pequeña Guía para padres/madres/educadores con herramientas para el acompañamiento respetuoso para el inicio del cole, dentro del cuento “¿Ya vas al cole?”, escrito por mí e ilustrado por la gran Èlia Meraki.
Como maestra de infantil el acompañamiento respetuoso en el periodo de adaptación siempre me ha parecido clave y este año, especialmente, más.
Nos encontramos ante una situación histórica y delicada en muchos ámbitos.
Es necesario, desde mi punto de vista, qué más que nunca estemos acompañando la EMOCIÓN de nuestros pequeños y pequeñas.
Entiendo que no es tarea fácil cuando nosotros y nosotras también estamos lidiando con nuestros propios miedos.
No es fácil y por ello tenemos que intentar cuidarnos al máximo (el clásico autocuidado) y también acompañar nuestra propia emoción y todo lo que aflora de ella.
Si ponemos la mirada en los niños y niñas, nos encontramos que a parte de la situación de desconcierto y no entendimiento que estamos viviendo, se le suma que ellos y ellas, por su edad evolutiva, carecen de herramientas para poder gestionar sus propias emociones.
Más que nunca hay que repensar la educación y dar un paso en frente para dar cabida a validar, acompañar, normalizar y ayudar a gestionar todas las emociones (tanto las consideradas “buenas” como las “malas”).
Es necesario armarnos de paciencia y flexibilidad, por supuesto pero sobre todo de PRESENCIA. Estar ahí disponibles para que ellos y ellas puedan sentirse mirados, escuchados y acompañados.
El “tiempo especial” para mí es una herramienta estrella tanto en casa como en el aula.
¿En qué consiste?
En la Disciplina Positiva, en la cual me he formado, el tiempo especial es un tiempo en exclusividad, al 100% (sin móviles, sin distracciones), con cada uno de nuestros/as hijos/as/.
Es muy importante que lo verbalicemos:” Qué ganas tengo de nuestro momento especial juntas” o “Ahora es nuestro momento especial para nosotros dos, ¿qué te apetece que hagamos?”,...
Esta herramienta es clave porque:
❣️Sienten que son importantes para nosotros y eso es una necesidad básica.
❣️Nos recuerdan que hemos tenido hijos e hijas para disfrutarlos.
❣️Cuando estamos ocupados/as es más fácil aceptar la espera si saben que habrá un tiempo especial programado para ellos/as.
En este tiempo especial, de atención no dividida, que puede ser diario (con menores de 6 años así se recomienda) o con la frecuencia con la que la familia pueda organizarse o dependiendo del día , es muy necesario propiciar que el menor sea quién decida qué quiere hacer y, de esta manera, con nuestra presencia y mirada será más fácil que nos “lleve” hacia dónde NECESITA.
✔️Os contaré un ejemplo, que quizá así resulte más fácil que se entienda. Nuestra hija mayor está por edad evolutiva en un momento de mucho juego simbólico; pero desde que empezó el confinamiento y ahora con su inminente entrada al cole por primera vez, más y más juega a representar esas realidades: que si los muñecos van al médico porque hay un virus, que si el playmobil Victoria (se llama igual que ella una de los playmobil) está preparando las cosas para ir al cole y tiene vergüenza de la maestra o le da pena separarse de mamá, ...y cuando le dedicamos ese tiempo en exclusividad del que os estoy hablando, tanto a mi marido como a mi nos pide juego simbólico y allí ella se siente segura, relajada, para evocar sus preocupaciones, emociones y percepciones bajo nuestra mirada.
Si esto lo trasladamos a las aulas, veo y siento que este año muy especialmente será necesario utilizar herramientas que sostengan y acompañen la emoción. Este curso escolar más que nunca, a mi parecer, lo académico va a tener que ser relegado a un segundo plano. Es necesario, no lo voy a negar, pero no es lo urgente. Como siempre me ha dicho mi abuela: “Maribel, detrás del 1, el 2” y ya sabemos que las abuelas tienen mucha sabiduría.
“El tiempo especial”, como docente, para mí es una herramienta que me ha servido mucho. Obviamente, a diario no es viable tener un momento especial con cada uno/a en él aula, pero si intentar estar atentos y atentas a cómo vienen nuestros alumnos y alumnas a clase y reservar nuestra atención plena y mirada hacia sus necesidades emocionales. Así como, intentar reservarnos un ratito a la semana con cada uno de nuestros alumnos y alumnas para estar ahí donde puedan apreciar y sentir que los sostenemos sin juicio.
¿Qué herramientas os parecen vitales para esta etapa?









